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Murió el arquitecto que ejecutaba el proyecto de restauración de fachadas en Centenario
Alberto Oropesa Celedón ejecutaba innovador proyecto ejecutado por Pro Aconcagua. Además el profesional andino trabajaba en otras iniciativas con la Corporación

Tristeza y desconsuelo existen aún entre los amigos y familiares del querido Alberto Oropesa Celedón. El destacado arquitecto andino viajaba todas las semanas a su querida comuna, a pesar que vivía junto a su familia en Viña del Mar.

Precisamente, el día martes, estaba en Los Andes dedicado a uno de los proyectos que él mismo se planteó desarrollar y que era restaurar las fachadas de las casas patrimoniales del sector Centenario Cerca de las 18 horas del martes último, Oropeza viajaba junto a Verónica Casanova, en su jeep, con dirección a San Felipe. Al llegar a la curva existente en el Fundo La Peña, perdió el control del vehículo impactando de lleno contra un árbol, después de cruzar el eje central de la calzada.

Según lo manifestado por testigos, tal fue la violencia del impacto que el móvil rebotó y quedó prácticamente tirado en el medio de la calzada.

La parte que resultó con más daño fue la del piloto, ya que la puerta quedó incrustada en el árbol y la carrocería prácticamente destrozada en esa área zona. Oropesa falleció instantáneamente. La noticia caló hondó entre quienes lo conocían, nadie podía creer lo ocurrido. Sus restos fueron trasladados hasta Viña del Mar. El jueves 6 de septiembre, después de sus funerales en el Cementerio Parque del Mar, su cuerpo fue cremado. Mientras que su prima, Verónica Casanova, resultó con múltiples lesiones y fue internada en el Hospital San Camilo. Su esposo, el Superintendente del Cuerpo de Bomberos, Julio Hardoy, indicó que se encuentra estable, recuperándose de las heridas originadas por el accidente.


UN IDEALISTA

 

Alberto nació el 24 de diciembre de 1973, era el tercero de cuatro hijos del matrimonio de Alfonso Oropesa y María Celedón, ambos profesores.


Su enseñanza primaria la cursó en la Escuela España, donde su padre fuera director por muchos años; mientras que sus estudios secundarios los realizó en el Instituto Chacabuco.
Quienes lo conocen sabían que desde joven tenía muchas ideas, fue así como decidió estudiar Arquitectura en la Universidad de Chile. Tras egresar, nunca le gustó estar encerrado en una oficina perteneciendo a una empresa.


"Le gustaban los trabajos independientes. Era un hombre lleno de ideas y fue así cómo se le ocurrió, por ejemplo, recuperar las fachadas del sector de Centenario", indicó Karina López, familiar y amiga del profesional.


Justamente, en sus aventuras como arquitecto se incorporó al proyecto para mejorar el Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar, ahí conoció al amor de su vida, Beatriz Tapia, nefróloga de dicho centro asistencial. De la unión de ellos nació Luciana, quien ahora tiene 13 años de edad.


"Era muy activo, le gustaba siempre hacer cosas, conversar y proyectar situaciones. Le gustaba mucho Los Andes y se quedaba en una casa en el sector de los Jardines Familiares. Siempre me hablaba de proyectos para realizar, nunca se quedaba tranquilo y siempre estaba pensando en nuevas ideas", indicó Claudia Gajardo, Gerente de Pro Aconcagua y amiga de Alberto.

Karina recuerda que era muy muy amistoso, aunque también tenía un carácter fuerte. "Era amante de la buena mesa y de los buenos vinos. Un conocedor, de esos que aman saber por saber".

LAS FACHADAS
Oropesa sentía que estaba en deuda con Los Andes y que debía aportar de alguna forma a la recuperación del patrimonio local. Fue así que el año pasado conversó con la Gerente de Pro Aconcagua y la convenció con la idea de ayudar a los vecinos de Centenario para restaurar sus fachadas.


"La idea era que los vecinos aprendieran a través de los talleres la técnica del barro crudo, que él manejaba muy bien. Fue el ideólogo del proyecto y estuvo con ellos hasta enseñarles a ocupar este material. Por lo mismo, viajaba todas las semanas", explica Claudia a "El Observador". Fue así que pudo seleccionar nueve casas del tradicional barrio para trabajar con ellas y hermosearlas. El proyecto obtuvo financiamiento a través del Gobierno Regional.

Esta semana, la corporación recibía los dineros para comenzar las obras física. Fue así que la tarde del martes se mandaban mensajes para coordinar los preparativos sobre los inicios de los trabajos. Justamente, él le dejó un mensaje a ella diciendo que demoraría un poco más. La razón era que dejaría a una prima en San Felipe y luego de eso ocurrió el trágico accidente.